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Comunión tectónica

La Capilla San Bernardo, del multipremiado arquitecto rosarino Nicolás Campodonico, es un recinto de gran carga espiritual y delicadeza constructiva.

por Pablo Engelman- Septiembre 2015

La capilla San Bernardo, en la Provincia de Córdoba, levantada ladrillo a ladrillo con precisión artesanal, se sitúa entre un pequeño monte de olmos y paraísos y el campo abierto. Fue bautizada en honor al patrono del lugar y es dueña de una inmensidad abrumadoramente íntima.

El concepto de belleza puede ser entendido como un todo compuesto por tres partes: la belleza emocional, la belleza racional y la belleza estética. Mientras que solemos encontrar, generalmente, en las cosas y objetos la preponderancia de una de ellas por sobre las otras, podemos afirmar que, en este caso, todas ellas comulgan en partes iguales. Esta coherencia entre bellezas radica en una armonía arquitectónica lógica, sin pretensiones, que anida entre el pensar y el hacer, y que queda expresada en la decisión de que un único material recorra el espacio y lo construya con una rigurosa geometría. Peter Zumthor puede ayudarnos en nuestra mirada.

La continuidad del espacio está insinuada desde el exterior: un patio de acceso flanqueado por dos sutiles parapetos curvos rematan en un volumen prismático que atrapa el sol. Un desplazamiento propone un acceso sutil, íntimo, casi descubierto al final del camino, para encontrarse dentro del espacio interior. Como define su autor: “El volumen de la capilla se abre en dirección a la puesta del sol, captando la luz natural en el espacio interior. Por fuera de éste, un palo vertical y otro horizontal se disponen por separado y son proyectados hacia el interior. Como resultado, todos los días, durante todo el año, la sombra de los maderos se desliza por el interior curvo de la capilla, culminando su recorrido superpuestos uno con el otro”. Esta comunión solar pone la pieza en una frecuencia cósmica, variando su expresión en relación al tiempo cronológico.

El ladrillo configura un continuum como si se tratase de una pieza única e infinita. Explorando todas sus posibilidades, el mampuesto se extiende desde el solado concéntrico, sube milimétricamente por la bóveda hasta llegar a cubrir toda la luz, desafiando la física; se convierte en cimbra en los arcos que dejan entrar sigilosamente la luz del sol, para ir variando su cromaticidad al pasar el día. Su textura se expresa en el interior puro y naranja, mientras que en el exterior manifiesta su abrasión, mimetización y desgaste. Así, un sólo material demuestra que puede ser muchos y que no se necesita más para entender dónde se está.

La capilla San Bernardo es una de esas obras que son capaces de encender emociones sin el uso de aditivos, sin artificialidades; simplemente dando cobijo, modelando la luz solar con firmes manos hechas de ladrillo.

FICHA TECNICA

Autores: Arq. Nicolás Campodónico

Colaboradores: Arqs. Martín Lavayén, Soledad Cugno, Virginia Theilig, Gabriel Stivala, Tomás Balparda, Pablo Taberna, Gastón Kibysz

Estructura: Ing. Carlos Geremía

Construcción: Arq. Jerónimo Silva

Superficie: 92m2

Ubicación: La Playosa, provincia de Córdoba, Argentina

Fotografía: Nicolás Campodónico

Aspectos litúrgicos: Don Ambrogio Malacarne, Gustavo Carabajal, Arq. Roberto Paoli

Año: 2015