Saint-Gobain Argentina S.A.

Gran galería de consumo en Rotterdam

 

por Edgardo C. Freysselinard

Las nuevas tecnologías resignifican los espacios en donde la gente se reúne. El Rotterdam Markthal, en Holanda, se convierte en la reinvención del espacio de consumo como lo fue la célebre galería Vittorio Emanuele ii, en la emblemática ciudad de Milán.

Los hombres comenzaron a imaginar y a construir las grandes catedrales a fines del medioevo, en el intento de llegar a Dios a través de la arquitectura con mensajes,- formas, contenidos, fragmentaciones, desmaterializaciones, sostenes, agujas, figuras talladas en piedra, laberintos, imágenes entronadas - que se volatilizaba en vitrinas con historias relatadas y arco iris eternos-, con sus dimensiones y alturas nunca vistas. Así, captaron la atención del conjunto urbano de las incipientes ciudades, sobresaliendo como colosos, como faros determinantes, donde la guía lumínica a los navegantes de a pie, era la religión consagrada entre sus muros y los rituales de la fe.

Con el vértigo de los años, aparece el flaneur de mitad del siglo XIX; con sus paseos, su descubrir, su deslumbramiento por lo desconocido que se vuelve contra él como una imagen del tiempo futuro. Surgen en París los pasajes cubiertos, con techos acristalados, los cuales tenían para el pasante tiendas de moda, salones de té, restaurantes, entre otras cosas, conectados entre sí, para que el espacio protegido sea una continuidad, un interminable camino de felicidad y búsqueda de placeres aún sin nombrar, siendo el refugio de los ruidos, del vértigo y de los olores de la ciudad moderna en ebullición; llegando a hacerse un hábito que llega hasta nuestros días.

Un importante ejemplo de esos pasajes cubiertos, el cual se realizó en el centro de la ciudad de Milán, es la Gallería Vittorio Emanuele II, en honor al primer rey de la Italia unificada. La galería fue diseñada originalmente en 1861 y construida por Giuseppe Mengoni entre 1865 y 1877.

Su diseño está basado en una gran pasarela cubierta que conecta la Plaza del Duomo con la Plaza de La Scala. Está ubicada en un lugar tradicional de reunión y caminata para los milaneses, lo que permitió que desde ese momento sea uno de los monumentos emblemáticos de la arquitectura de hierro y vidrio.

Posee un techo de vidrio a 47 metros de altura, compuesto por láminas de vidrio proporcionadas por Saint-Gobain. Su escala supera a todos los que se han construido posteriormente hasta hoy y su éxito fue tan grande que llevo a la realización de galerías “gemelas” en las ciudades.

La calle está cubierta por unos arcos de cristal y techo de hierro fundido, un diseño popular para arcadas durante el siglo XIX, como la Burlington Arcade de Londres, que fue el prototipo de las grandes galerías comerciales acristaladas, como Galeries Royales Saint-Hubert en Bruselas (abierta en 1847) , el Pasaje en San Petersburgo (abierto en 1848), la GalleriaUmberto I de Nápoles (abierta en 1890) y la Galería de Budapest.

El espacio central es octogonal rematado con una cúpula de cristal. La Galería de Milán es mayor que sus predecesoras y se considera un paso importante en la evolución del moderno centro comercial acristalado y cerrado, del cual fue el precursor directo. Posee desde 1867 el histórico Café Biffifundado en 1867 por Paolo Biffi, chef pastelero de Su Majestad y, en 1882, el primer café de Milán que instaló alumbrado eléctrico, el sofisticado restaurante Savini, la platería Bernasconi y el modernista bar Zucca.Además, es responsable del uso del término «galería» en el contexto de los centros comerciales. El uso de la estructura de hierro inspiró también la Torre Eiffel, en París.

Actualmente, después de más de 130 años de su inauguración, la galería de cuatro pisos incluye elegantes tiendas que ofrecen desde alta costura y joyas hasta libros y pinturas, así como restaurantes, cafeterías y bares.

Comunicado con la galería encontramos al hotel de lujo Town House Gallería, que ofrece habitaciones y servicios exclusivos para los más sofisticados visitantes.

En otro contexto y ya en nuestros días, en la ciudad de Rotterdam, Holanda, seconstruyó en 2014 un nuevo icono de la ciudad: Themasheet Markthal. Está ubicado en un lugar histórico, junto a la estaciónde Blaak, en forma paralela a la iglesia medieval de Laurens y en la ubicacióndel antiguo dique a lo largo del río Rotte. Este río fue desviado a fines del siglo XIX a favor de un viaducto de tren que conduce a la orilla sur del Meuse.

El programa solicitado fue de vivienda, estacionamiento y una sala de mercado. Provast y MVRDV habían visto en el sur de Europa que este tipo de mercados suelen ser edificios oscuros e introvertidos con poca conexión con el área urbana circundante. Sin embargo, el mercado en Rotterdam iba a ser un impulso importante en el desarrollo del vecindario de Laurenskwartier y tenía que fortalecer el lado oriental del centro de la ciudad. Se necesitaba un edificio abierto, muy público, con buena accesibilidad. El equipo decidió voltear las dos losas y el mercado, lo que condujo a una sala más grande con dos aberturas amplias hacia la ciudad. Para hacer la construcción más eficiente, se eligió una curva que se ajustaba a un núcleo de ascensor tradicional. Al agregar un poco de espacio a los pisos inferiores para espacio de venta adicional, surgió el volumen actual del arco, de 120 metros de ancho y 40 metros de ancho y alto.

La ciudad se transforma y con ella sus edificios y sus necesidades. El mundo contemporáneo nos acecha en la esquina, nos copta el sentido de la imaginación y nos lleva a proponer espacios que en su rediseño retoman ideas ancestrales de uso y de costumbres ciudadanas. El mercado, como lugar de reunión, como centro social y, en él, las transacciones de los sueños, de los encuentros fortuitos de las personas, de los amores y los desamores; la vida representada en ese escenario que trasmuta con el tiempo pero que guarda su esencia invariable. La forma es anecdótica, el contenido es lo esencial para la continuidad y trascendencia de sus habitantes, es lo que les da sentido, los conforma y los trasciende.

Como premisa de diseño, el edificio debía ser lo más abierto posible para atraer al público y, al mismo tiempo, debía cerrarse debido a las condiciones climáticas. Manteniendo el cierre lo más transparente posible, se eligió una fachada de red de cable que necesita muy pocos elementos constructivos. Su principio es comparable a una raqueta de tenis en la que el cable de acero se utiliza como cuerdas entre las cuales se monta el vidrio. Esta fachada de red de cable es la más grande de su tipo en Europa. Debido a este milagro de la ingeniería, la pieza de arte en el interior es visible desde el exterior, sus exuberantes formas y colores invitan al público a entrar al edificio. El exterior del Markthal se ejecuta en piedra natural gris, al igual que en los pavimentos, para poner el énfasis en el interior.

Es un edificio sin una parte trasera. Todos los lados del edificio son accesibles. La distribución de la gran sala, las tiendas y los restaurantes se encuentra bajo tierra. La primera planta del sótano cuenta con una plataforma de distribución a la que la entrega puede ocurrir con furgonetas, desde esta plataforma de distribución los ascensores llegan al mercado.

Los habitantes pueden llegar a sus apartamentos a través de seis entradas separadas que conducen a ascensores y escaleras de doble hélice. Debido a la curva de la estructura, la sala del ascensor es gradual, piso por piso, cambiando de tamaño y ubicación. En la planta baja, el ascensor se encuentra en la fachada interior, en el piso superior hacia la fachada exterior. Cada sala de ascensores tiene capacidad para un máximo de cuatro apartamentos, dos de los cuales tienen ventanas al mercado y todos tienen grandes frentes de vidrio hacia el exterior.

El arco en forma de herradura de Markthal consiste en viviendas del tercer al undécimo piso, en total 102 apartamentos de alquiler y 126 apartamentos en venta. Cada apartamento tiene una terraza exterior en todo el ancho de la unidad y los 24 penthouse tienen, gracias a la forma del arco, una terraza muy amplia. A los apartamentos se puede acceder a través de 6 entradas a nivel de la calle.

La mitad de los apartamentos tiene ventanas al mercado, estas ventanas tienen triple acristalamiento para evitar ruidos u olores molestos. Hay una amplia variedad de tipos de apartamentos, desde apartamentos tipo loft de diseño hasta dúplex con varias habitaciones. Los áticos tienen sus entradas en el décimo piso y dentro de las escaleras hay espacio para un ascensor hasta el undécimo piso, de esta manera el arco de Markthal podría realizarse sin ninguna caja de ascensor en el techo.

El edificio está conectado a la calefacción de la ciudad y a un sistema de almacenamiento térmico debajo del edificio que también calentará y enfriará una serie de edificios adyacentes en el área circundante. Las diversas funciones en el edificio pueden intercambiar calor y frío. La combinación de vivienda, centro comercial, estacionamiento y mercado hace que la tecnología de instalación sea más eficiente.

El interior del arco está cubierto por la gigantesca pieza de arte Cornucopia, una creación multicolor de los artistas de Rotterdam: ArnoCoenen e Iris Roskam. La obra de arte es una impresión digital de cinco capas hecha con el software Pixar Animation que representa una ilusión fotográfica en 3D de productos frescos como fruta, pescado, pan, flores y también la torre de la iglesia adyacente Laurens.

Cornucopia se refiere a las grandes naturalezas muertas del siglo dorado holandés, a la mitología griega en la que Cornucopia (cuerno de la abundancia), es un objeto legendario y responde a la tradición de la decoración del arco artístico conocida en lugares como la Capilla Sixtina. La obra de arte evoca la ilusión de recostarse boca arriba en un prado, mirando hacia arriba, justo a través de Markthal hacia el cielo. El sol en el centro figura como Cornucopia, del cual los productos frescos caen a la tierra

La obra de arte de 11,000 m², se ha enroscado contra la fachada interior de madera de la sala en la que debe haber sido el rompecabezas más grande de Europa. Cada uno de los 4500 paneles de aluminio con un tamaño de 152 cm por 152 cm necesitaba ser montado de la manera correcta en el lugar correcto. Los paneles de 2 mm de espesor están perforados para absorber el ruido de la sala, colaborando a crear una excelente acústica interior.

Ambos ejemplos corresponden a imágenes arquitectónicas que contemplan al hombre como principal actor. La Galleria Vittorio Enmanuele II de Milán; como una de las primeras propuestas de comercios para masas, para los hombres y mujeres emergentes que comenzaban a superpoblar las ciudades pos revolución industrial, donde sus necesidades comienzan a ser otras, buscando satisfacer el nuevo imaginario colectivo poderoso: el consumo comienza a estar inmerso en lo cotidiano.

En el segundo ejemploes el Themasheet Markthal de Rotterdam; inmerso en la ciudad contemporánea, el cual busca que sus propuestas remitan a la esencia, a la historia; alegorías para habitantes del siglo XXI, donde la velocidad de los tiempos, las imágenes, sus reflejos, sus fragmentos, sus maquinarias, la gran tecnología, envuelve sus movimientos, sus pasos y sus pensamientos, retrotrayéndolos a la primigenia sensación del encuentro, de lo colectivo, de la esencia del hombre urbano, generando una piel continente.

Las dos obras están sumergidas en nuestra conciencia atemporal, potenciada por el alma trasnochada de una vanguardia opulenta y desnudada, en cada parte, en cada vista, en cada representación.

El color antes brillante del cristal, se convirtió en un reflejo de un sol que apagado, desafiante, atonal y desmembrado, se sobrepone al smog con sus colores, fragmentadas imágenes y formas consecutivas delos nuevos tiempos. Y de ahí, vertiéndose sobre nuestras almas, inundándonos, volviéndonos a conformar como ejemplos del posible devenir.